En un contexto mundial donde los gobernantes
son llamados a enfrentar el cambio climático con
iniciativas ambiciosas e innovadoras de acuerdo
con los ecosistemas, las economías locales y la
población, la Central Hidroeléctrica Nangulví que
impulsan la Prefectura de Imbabura y el Gobierno
Autónomo Descentralizado Municipal de
Cotacachi representa una apuesta de gran
trascendencia para el desarrollo sustentable del
Cantón, de la Provincia y del Ecuador.
Estamos ante una iniciativa que, por su ubicación,
diseño y pequeña escala, ofrece una atractiva
complementariedad a los grandes proyectos
hidroeléctricos que promueve el gobierno central
en la vertiente oriental de los Andes, como parte
del anhelado cambio de matriz energética.

Al considerar el Agua como recurso estratégico
nacional, la Constitución de la República del
Ecuador (2008) entregó al sector público la
potestad de liderar el aprovechamiento del
recurso hídrico para fines de generación de
energía eléctrica, entre otras la energía no
convencional hidroeléctrica de centrales de hasta
30MW. Basado en este lineamiento, que fue
confirmado en la Ley de Empresas Públicas, Ley
de servicio de energía eléctrica y regulaciones de
CONELEC, los GAD – Gobiernos Autónomos
Descentralizados de la Provincia de Imbabura y
del Cantón Cotacachi, desde su nueva
administración 2014-2019, optaron por constituir
una empresa de economía mixta para
implementar la Central hidroeléctrica Nangulví,
conjuntamente con el Sistema de participación
ciudadana también conocido como Asamblea de
Unidad Cantonal de Cotacachi, innegable
representante de las organizaciones de la
sociedad civil tanto urbana, rural andina como de
la zona subtropical de Intag, desde el año 1996.
Esta alianza entre gobierno local y sociedad civil


